DE MATERIAL LIGERO (2011) — Poemario

DE MATERIAL LIGERO


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las arañas resumen el sentido del universo

edificando castillos en el aire


PABLO DE ROKHA


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I


La ligereza de las restricciones

enfatiza

la fragilidad del cierre

Hace escaparse la posibilidad

de un fragmento que complete

en el desarrollo de los acontecimientos

la continuidad del gesto.


II


La supervivencia del encuentro posible

en la supresión del espacio vital

acarrea el enquistamiento

de la función corpórea responsable

de poner fin al enclaustramiento

signado en las perturbaciones

visibles del habla.


III


Las fauces abiertas, dirigidas las dentelladas

hacia las extremidades en contracción

La estructura

de la construcción pesada

atenta contra la fría ligereza

de la piel

muerta.


IV


Festejo de pulmones el aire

enrarecido

La sensación de la distancia segura

en el origen del viento

Contrasentido dirigido

a la reubicación de las texturas

al borde del soplo.


V


Matización necesaria de la vigilia

anulación constante

de la automatización

La brutalidad refleja

La verticalidad ciega

En cobertura la singularidad del aire

sobre el fuego cruzado.


VI


Euforia latente las cabezas por delante

esfuerzo de pavimentos drenantes

guardadores de la humedad

Lenta acción gravitatoria;

caída sin aceleración,

La lentitud abriendo grietas

a los costados del complejo en expansión.


VII


La figura del receso en interrupción

de la constante que se desprende

de la proporción del deslizamiento

comprende, si se miden las fuerzas involucradas

el rastro de un calor

aparentemente

invisible a los instrumentos.


VIII


El acto de la respiración con recelo

puesto en las instrucciones cifradas:

Se conoce la magnitud de la liberación

No deja de acercarse el cadalso al ahorcado

La oscilación agita las nervaduras

y el viento

es parte del proceso.


IX


Suaves como unidades fingidas

por la evidencia de la expansión extrema

Armas fijas que recogen el precipicio

y el fondo vuelve a ser fondo

La esclavitud de la abundancia,

la norma del filo pesado

sujeto a sus propias transiciones.


X


Mientras la adhesión del sustrato

evita la continuidad

se corroe

en la inundación

la costumbre de establecer

llegadas permanentes

en distinciones nulas.


XI




XII


La supresión de las palpitaciones

asume la función del elemento ciego

La anulación del centro de gravedad

es la resistencia a la caída

de la estructura desmedida

El aliento forma figuras

en suspensión incomprensible.


XIII


La holgura del aire resiste la vanidad de las nubes

apenas en ciertos casos

De los elementos verticales se desprende

la necesidad de extinción

Una vez hecho el énfasis

el esfuerzo de unidad se agota

y los elementos se dispersan.


XIV


Distractores, la condición de las relaciones

a su vez condiciona

el alcance de las revelaciones

Reconstitución sangrienta

a fuerza de brotes

a razón de contaminación estática

la quietud se distingue por sobre el proceso.


XV


La constante reducción se descubre

como ejemplos dispersos

Trasunto de vegetación;

la secuencia en su valor expresivo

Conducción específica

de la cualidad sin centro

en la premura de la sustracción.


XVI


A la espera de la restitución la muerte del ojo

El fondo de lo que se asume limpio

Alta concentración

Factor de cruce

Material oblicuo

Separación, sobresaturación

Necesaria imposición de los límites existentes.


XVII


Delimitar el tiempo

para la acción parasitaria

estableciendo que

el espacio se anula en la inmovilidad

y la dispersión fija

actúa sobre la sedimentación

impidiéndola.


XVIII


Extremo de la paridad detenida

el esquema abierto, la propuesta

la imposición del recorrido

en metrajes opuestos:

sección abierta

la sensación del ritmo impalpable,

del rito invisible.


XIX


La inmovilidad contenida en la traslación

no es función

de una acción completa

La velocidad de encuentro de las manos

la guturalidad de las voces

Un traslado la inmutabilidad de los pájaros en las copas

y la imposibilidad de sus contorsiones.


XX


La aglomeración del soporte contenido

en la especulación inteligente

construye el trayecto doliente de la nitidez

espectacular de los espejos;

cada vez más difícil distinción

entre la sensación de espacio

y la nulidad del movimiento.


XXI


Negligencia severa de los sentidos la amplificación del tiempo

dando cabida a lugares

de secuencialidad imaginaria,

el grado de dureza

del trecho atravesado revierte

el hambre aplicada

a la palpación de las cenizas.


XXII


El silencio tras las catástrofes inevitables

y el absurdo de las conformidades

agudizan el calambre

puesto ahí por manos expertas

en revertir la proporcionalidad

a favor de las lámparas

y los cuchillos afilados.


XXIII




XXIV


Apreciar las causalidades evidentes

es hacerse eco del rumor destructivo,

de la reproducción restringida,

es vestir los sueños de lugares comunes

para verse acogidos por el deslumbramiento;

La aserción del escéptico,

el tumor opuesto al grito.


XXV


La cohesión del vientre y notar

la concentración activa

la sangre abierta y no la piel,

el exceso, la distracción del escape

para permanecer donde no se puede

recibir el descenso

ni sustraer lo añadido.


XXVI


La convulsión generada por la persistencia

envuelve, genera, reemplaza

la pavorosa verticalidad de la que se huye

En momentos dados la confusión

la prestancia del encierro

hace posible la circulación de las máscaras

y la momentánea elevación de las miradas.


XXVII


La dureza del cuerpo

en palpación

La consistencia, el estremecimiento

cubierto

El velo rajado, su consistencia

El aliento de las formas juntas

un nivel menos de pulcritud.


XXVIII


Manifestación errónea de dirección

apropiación de la inercia en el propio terreno

mientras se siente que se gana

una prolongación del vislumbre

una prórroga que ajusta y delimita

las condiciones para la acción

y el grado de ruptura de lo inmóvil.


XXIX


Lo cerrado manifestado

Lo canalizado en la pobre secuencia

el brote y la acumulación

previniendo, adelantándose al revés del sentido

una mirada sobre el tejido cubierto

la censura sobre los signos de mandato

clausura adelantada por la confluencia.


XXX


Cualidad sonora del sueño olvidado

delgada aparición del objeto

en la figura natural de lo precario

La plegaria informe

desprendida del intento de conducir

no se enriquece en el esfuerzo de variación;

disfraz la obscena restitución de los cuerpos.


XXXI


Reemplazo consistente con la resonancia

de los nudos de la boca en la manera de hablar

Ceguera de los testigos

cedida a las maniobras de la soledad,

Consonancia repentina

de gruesas paredes

con qué construir nuestra segunda cárcel.


XXXII


En vigencia la cuestión de la regularidad de las normas,

el rompimiento de la asepsia

para fomentar el vigor

del cuestionamiento

del alcance

de ciertas normas

ampliamente aceptadas.


XXXIII


Relaciones fundamentales

puestas en cuestión de forma repentina

por peritos de la confusión

Enajenados vulgares

hablando de flores de plástico

y de explosiones solares

Operadores mustios que insisten en dar la espalda.


XXXIV


Desde el centro la polaridad dormida

que tuerce pescuezos a destajo

se aproxima a la hilaridad presente

en cegueras consecutivas

Una necesidad, un llanto de elevación

que se establece en la soledad

de aquel al que le corresponde el anclaje.


XXXV


Ritmo de signos perpetuos que marca

su correspondencia con las estaciones del fuego,

los ciclos de Dios en la respiración del sol

los ciclos del hambre en la persistencia de la llama

El sentido de estructuras de fuera

El vicio de las formas externas

El cielo eterno de los espejos enfrentados.


XXXVI


La perpetuidad del punto

retrasa su pluralidad imposible

traspasable

a toda escala:

los escasos signos del suelo para revivir

las flores muertas del control

en sedimentos transparentes.


XXXVII


Estratos unificados

mudos mundos ciegos sin origen sus limitaciones

La reciprocidad del pacto

en zonas de distinto funcionamiento

Ficción de dependencia del acto seguro

pendiendo

de la última interferencia.


XXXVIII


Hilaridad proscrita en el holón

Putrefacción convincente mientras el discurso se deshace

se deslinda de su perforación originaria

Su éxito está en juego permanente

abarca, aprieta los amos contra sus esclavos

mientras la imagen vive

solo gracias a su instinto de conservación.


XXXIX


Pasto adverso íntima perversidad

marca final

El escudo por oposición

del gesto contaminado del hastío

germinación por germinación

el apartado final de las sobras

sacadas de la sombra.


XL


Prevalecer es la ley del rapto

es el eje de dirección de la imagen represiva

a su vez representativa

de la tensión de las fuerzas;

la restitución de la protección muta en análisis gestual

y se dividen rigurosamente las fuerzas

en consecuencia.


XLI


Bandos lúcidos reverenciales

frágiles fragmentos referenciales,

una sola de las sanciones puestas en rivalidad

en preparación de lo singular que aparece:

el hilo festivo, la siega

el paralelismo, la desecación;

El término limitado.


XLII


Definitivamente una renuncia

un delirio potencial

de lo que no fue acaparado por la senectud

de una pobre memoria minoritaria de lo que se desvanece,

de lo que se evapora para conducirse

a causa del calor directamente hacia arriba

hacia donde convergen los centros y el frío.


XLIII


Detalle

Tallo estrecho

Raíz dañada

en vías de descomponerse

hundiéndose en la copa frondosa

que da la vuelta

y engulle los fundamentos viciados.


XLIV


Metáfora concisa de la hormiga

en el nacimiento de la morada

Frecuencia de encuentro y llegada; anuncio

de la resurrección del espacio

en las artes del nombre

Metáfora elusiva del tiempo

la persistencia del oro.


XLV


Tránsito, trabajo de la piedra fecunda

ritmo transparente

del propósito;

se mezclan las órbitas

en la semiaudición:

la plenitud de la claridad

enceguece.


XLVI


Premura y retraso, como signo de decadencia

su brutal impostura;

la quietud de lo antiguo abruma

los inestimables ciclos del cielo

Dependencia barata

el signo en el límite de lo vulgar

Vacío en la transmisión permitida.


XLVII


El miedo tambaleándose

el hilo de la sensación pendiente

acto-secuencia de la disposición

de las vestiduras profundas

Rengueo encubierto

La disputa artificial por la respuesta

La sola versión que se desprende.


XLVIII


Índice material de la demencia

La mirada del hambriento que cubre

como manto de nubes el cielo

El no-pensamiento como esencia

de la norma:

Inadmisible

presunción de inocencia.


XLIX


La carga de sentido en lo que es mejor olvidar

se empareja

dado el supuesto de que haya más de un centro común

a lo anterior y las distintas zonas

y los principios de acercamiento se interponen

en el sistema de valores

que instala sin aviso su vigencia.


L


Los sistemas de valor se interrumpen

a la vez que se interponen

en los mitos vacíos de la claridad

El eje sagrado         el enfrentamiento

en la pálida divinidad de la sal

que expulsa de su seno los anclajes

dispuestos para legitimar su presencia.


LI


Ajuste visual aparatos de control:

El vientre mental en la suprema separación

La carne y las pieles mudos testigos

Los nudos de la sangre los jueces

Las nervaduras en juramento solemne;

Quedamente la quietud a gatas se desliza

fuera del alcance de los ritos iniciales.


LII


Una música se llueve desde las copas

agrietando las copias de la imagen

El testigo desnudo

reporta la virulencia del ataque

derrite el lacre del testamento de las ánimas;

el parco sello se llueve boca abajo

sin ser capaz de dar el primer golpe.


LIII


Trascendida ya la angustia

una vez desvestida por las deliberaciones

la naturaleza doble de la beligerancia

traspasa su presencia en bruto

Extiende, hace brotar desde el interior

las manos oscuras;

enseña su rostro enfermizo a la rigidez.


LIV


Iluminación en la intrascendencia

el cauce medular, la estimación

el índice de impresión;

Tangencial distancia

puesta en entredicho por la velocidad

de la incertidumbre;

Expresión colindante con el desahogo.


LV


Prefiguraciones de naturaleza ordinaria

de naturaleza casi cíclica

interacciones, insubordinaciones;

rango, amplitud de un campo

determinado

Argucias ilimitadas:

la rosa sigue su curso.


LVI


Principal destino de la involución

sin la necesidad del pedazo de cielo

Síntoma de la ocurrencia

el necesario desgaste

de incurrir en el abandono

del círculo primario. Despejar

el tiempo de salida.


LVII


El canto excedido del desierto

las rompientes anudando el único camino

la asfixia de las cordilleras

en el lento declive de la historia

El recinto de las piedras

juega su lento papel en el fundamento

Tener la seguridad del único riesgo.


LVIII


Ni la inversión ni el desarrollo intervienen

Desmigajan los bloques impuestos

y el avance y retroceso no alteran

el proceso

la frágil espera en la consecuencia

el espejo síntoma de curiosidad

bloque de aliento la marca disipada.


LIX


Progresivamente lo que se corroe se resta

de la constitución del desdoble,

las dos caras de lo que ha sido fijado

se despedazan en repelencia

mientras los siglos semejan movimiento

y son fecundas las secuelas de la interferencia;

cálida parcialidad de lo inmóvil.


LX


Lo que se juega en la fuga

se explora bajo los duelos de sombra

de la fricción restituida

El cambio superpuesto, mímica

corregida de la transmisión,

desplaza la percepción del crecimiento,

hace circular la flecha por el blanco oculto.


LXI


Disparos las características, disipación

exponencial; dirección voluntaria

que alcanza en la resonancia brusca de los héroes

la elocuencia ausente

de las resurrecciones sucesivas

Canción de ciego la deriva invisible

del cielo sobre las nubes.


LXII


En consecuencia la consistencia se mantiene

la pobreza es densa y descansa

en los pilares y la fricción,

en la multiplicidad de operaciones interiores

Desde los síntomas las tendencias

las leves tensiones

que destilan la visión.


LXIII


La inclinación es una apariencia

con función correctiva

es elucidación

que invierte su forma

es tierra que se traga

que obstruye el intercambio,

es oscilación.


LXIV


Mutualidad del atrapamiento

ejemplos correctos que fluyen más

que la sangre

Docilidad de las manos para deslizarse

Conductividad de los ojos

Alta tensión de los vértices

Baja tensión de los espacios.


LXV


Los vértices en confusión forman vórtices

confluencia no observada con claridad

resurgimientos, perspectiva

que no se funde sino que alborota el fondo,

encontrar el término en la grieta discontinua

En la intervención la identificación

en la presencia el trastorno.


LXVI


Origen hilarante

limitación oscura de los márgenes

Área limitada,

la rueda restringe al eje

el movimiento revierte la Ley

la oscilación del no-lugar

ocasiona el desmoronamiento.


LXVII


recordando a A. Z.


Orígenes de la ira:

revoltura, involtura que no desciende,

envoltura;

No la falsa claridad horizontal,

lo que se guarda en verticalidad

(impulso de resguardo)

convierte en entrada la cima.


LXVIII


Visión de apropiación e identidad

vertiéndose en la calidez de lo pálido

vecindad del eco, rostros colindantes

Razón poluta, invertida

nivelación imperceptible, invisibilidad

Indivisibilidad;

Luz.


LXIX


Refugio en la regularidad de la siembra

Los procesos mentales limpian, despojan

de precisiones el derrame,

son ocasiones de acceso a un espacio limitado

por fuera de las zonas de la muerte

en la aparición del propio lugar para nombrar

lo enmascarado desde la irregularidad.


LXX


Los excesos por los delirios de la humedad

Nada se ve a causa de la distorsión

Una negra resina que envuelve

bajo el refugio de la indistinción

el color de los ojos apartados;

fundamento incomprensible

que llama a la colisión.


LXXI


Vínculo ciego, vaciado

Tropa sin nombre

Redinvisible

Aire invertido

Recuperación en cuestión:

El llanto de las llamas

El desarraigo de las raíces.


LXXII


Cierto linaje la idea suplementaria,

singularidad encendida

en la realidad las figuras desenfocadas

que son el alimento del tiempo

Rompimiento de las extensiones

que el peso de la carga

hace insoportables.


LXXIII


Síntoma de la previa laceración

el signo que se ubica junto a la cuerda,

el acero en hilachas en la estructura

se interpone al fervor del derrumbe

Cielo incendiado adentro

para que la superposición marque el punto de alejamiento

entre las verticales inconexas.


LXXIV


Verticales y horizontales en su dolor las heridas

Vertiente sonora que se radicaliza

Máscara que se convierte en cáscara

cuidando la esencia que se rompe

por medio de la hegemonía de las superficies

Centro parcial

a la vuelta de una detención indeterminada.


LXXV


Primavera quebrada vacío agrietado

El prisma de un signo de levedad

El revés de un signo de conservación

Símbolo cerrado de la tierra desnuda

lo que se construye en el descampado

Seguridad en las certezas recurrentes

Énfasis en las prisiones distantes.


LXXVI


Concentración en la dirección,

indicativo de la voluntaria abstracción

de la presencia; tabla de navegación:

una máscara rudimentaria,

secreto repentino, indicado en la demencia

que se hace parte de un juego

aparentemente sencillo.


LXXVII


entre ceja y ceja un orden adverso

prefijo blandiendo una ciudad

el eco de las llamas que se cruza

interviniendo los métodos del vértigo

y la hegemonía del hielo.

Una clara distancia nubla los ojos

escindiéndose del tacto de la espera.


LXXVIII


Punto extremo en la profundidad

Sensación larga

Doble brote

Elegir el aumento directo

de la simetría que se nutre en secreto

Burla dispersa

Tensión clausurada.


LXXIX


Barro encendido, adivinando la distancia del agua

desde la igualdad del calor.

Sendero expuesto a la división de la muerte:

ánimo que se alarga y se condensa;

se condena a integrar el ciclo del absurdo

respondiendo respuestas sin interrogante:

larva precisa en la ruptura.


LXXX


Adición del color en la adivinación:

acción supuesta que nutre el acto cierto,

anudamiento progresivo, envoltura,

prisión secreta ataviada de extensión transparente;

un atajo añade sensación a la construcción:

seda desnaturalizada de hilos muertos,

el tesoro se muestra en la indistinción.


LXXXI


Fuego muerto acabado

raíz de hambre              canal sellado

espacio lentamente prefigurado

despojado del tiempo latente

Figuras ampliadas de la súplica

reverdecen en la cacofonía del llanto de las madres

resuenan en las paredes embrutecidas de la memoria.


LXXXII


Sin escape el objeto contundente

de provocar el daño previsto;

sólo una adición se concede:

sombra lenta diseminada en las carnadas,

víctimas del ciclo permitido;

palacio de ruedas verticales:

seña sensible de la dirección del trabajo.


LXXXIII


Caja lúcida que bordea las sombras líquidas

Tramo inadvertido en la demencia de la plenitud

El límite practicable es una no-extensión

una suma de lluvias leves

una suma de expresión ciega:

explosión sin sangre ni cuerpos

tensión contenida en la velocidad.


LXXXIV


Signo sin fricción, potencia feble,

el paisaje de la duración se cierra

fingiendo su término en la lejanía;

hábito contenido en la visión,

en el sopor de las constelaciones:

versión del mareo una tentativa,

un recorrido, un tacto.


LXXXV


Nombre fingido, cargado por la realidad

Punto ciego experimentado

La copa de la culpa en la imagen

Construcción endeble

Sólo una superficie

Estrella sólida de la niebla

Flujo y marcas, huellas de sueño.


LXXXVI


Fractura ineludible la sensación,

la inflamación de los colores suscitada en el

desborde; situación general de perplejidad

ante un rostro que se hiere y se apaga.

Llanto de las líneas tersas

que se intersectan dolorosamente con el vacío

y generan red.


LXXXVII


Erguirse ante la evidencia de un plano

que marca su contorno en la fuerza agónica

que lo sustenta.

Imitación de la tierra las líneas de construcción

las formas revestidas de sombra

las fallas del trazo

colindante a los grandes vientres hinchados del granito.


LXXXVIII


Doble rima que se agota y se ahoga

en las multitudes del sopor.

Larva que se asienta en los disparos del magma.

Tendencia vertical que se horizontaliza

en un duelo sin espacio

         sin campo de batalla;

ritmo subvertido en el anhelo de lugar.


LXXXIX


Marea fría de la solidificación

Espejo central del estigma

Enigma de gestación en el despertar

Presencia irrespirable

Páramo irrenunciable

Vestigios que caen sobre el cielo seco

Continuidad, sincronía de la mutación.


XC


Pasadizo urgente de las horas

conformando por columnas paralelas:

descripción que se descuelga de la pared

fijación necesaria para la rotación

hallazgo del eje

Detalle eclipsado por la mirada general

Secreto que pende del borde de la jaula.


XCI


Materia restringida/Riesgo de visibilidad

Pacto rígido/Hito pálido

Consistencia oculta/Rincón de plantas

Vecindad de la furia/Notas adyacentes

Sombra de cumplimiento/Sentido del silencio

Hilo de sangre/Gestación terminal

Perfecto encierro/Parásito lisiado.


XCII


Revisión conclusiva que añade a la pereza

un punto de unión.

Lluvia rígida que elabora mandatos y enmiendas

en falsas soledades sobreimpuestas.

Contraestructura de la totalidad;

un juego cuyas reglas se reinterpretan

en cada suplantación intentada.


XCIII


Perspectiva de persuasión

del aroma y el escombro

Asombro reflejando el costo de la cordura

en la profusión de detalles

Enlace que se arma en el corte

profundo que olvida su primera dirección

aferrada a un orden inexistente.


XCIV


Esencia que se piensa y se pierde

en correteos voraces que se desvanecen.

Capacidad que nubla el filtro:

mecanismo ausente

la observación de las manos vacías.

Raíces, oscilación de la suciedad,

cabo suelto, quebrado, sujeto al signo de signo.


XCV


Avance rastreando la fuerza

bajo lo que se arrastra

cifrado en el recuerdo.

Fiebre de los procesos

depuestos en pos del alcance inmediato.

Estrechez del suelo en su estremecimiento

Tendencia de amplitud en la ideología del corredor.


XCVI


Distorsión de las láminas

a partir de la luz enrarecida

por la fragilidad que descansa

en su sitio prefijado.

Luz que hiere a espaldas de la retina

de un ojo que llueve y se reelabora;

trazo elemental de las fibras en el pigmento.


XCVII


Plazo que se cumple en la presión

de la intimidad que reprime la expansión

Propulsión del proyector implacable

Síntoma de la paradoja

(fibras en la hoja y el tallo)

Bajo los pies algún tipo de cielo

algún tipo de grieta.


XCVIII


Revoluciones del olfato

Reconocerse en las huellas del asfalto

Prefijo de las siembras perfectas

en la densidad de su silencio

Huellas vacías en la tierra

Huellas de materia en el vacío

Cimientos que se rastrean en la perplejidad.


XCIX


Vértigo de las terminaciones

Trazas torcidas de aire en el hielo

para subvertir el tiempo

Dimensiones que lloran

anteponiendo el signo al soporte

Hierba de llamas el universo

y sus ropajes gastados.


C


Entre mundos que se tocan

en las dimensiones del acuario

no puede haber un cierre

y que sencillamente el juego se termine.

Episodios que quedarán en la ciénaga

traspasados por la velocidad y la trascendencia.

Encuentro sutil entre las columnas que se abrazan.


CI




CII


Obtener el significado, el lugar que articula

a cualquier costo, es el riesgo de desbaratar

las relaciones que permiten permanecer.

Paralelamente deshabitar el centro en la confusión,

en los vientres que se fusionan en el misterio

de perder los límites y olvidar

las reglas del juego.


CIII


Revisiones y características de la multiplicidad

Huellas de un lenguaje no atado a los signos

Deshabitar la sangre, limitar su trazo

Restringir las equivalencias para subvertir la trama

Riesgo condicionado al reflejo de las vísperas

Geometría sagrada de la blancura

Después de la batalla la superficie traslúcida.


CIV


Mínimas las correcciones para subir a los ciclos

y a las trabas de un vacío voluntario.

Perturbaciones persistentes

acariciando los contornos del arma

separada del proyectil de su sentido.

Por fuerza los contornos del mar

denuncian la superación y la fractura.


CV


Dominación ligada a la percepción

que cierra la experiencia desgastada por su sombra,

gestada en la proximidad, en el recuerdo

de un culto objetado y perdido en los siglos que transcurren;

objeto lúcido de la cordura

por encima de las palpitaciones del subsuelo:

polaridad permanente de las gotas de hierro.


CVI


Necesidad del área de recepción

Finalidad de la perversión de la unidad

a espaldas de la ceguera del cielo

Montón de señales vacías

Espejos vaciados que acumulan su no-reflejo

Capa tras capa de arquitecturas infinitas

sin el sustento de la delimitación.


CVII


Grieta agria que reinventa las dimensiones

a la espera de un alimento susceptible

de ser almacenado.

Arco perfecto de dispersión-convergencia

por fuera de la protección de la energía

cargando las categorías con un peso

imposible de adjudicar a la realidad.


CVIII


Proyección que se pierde en el acto frustrado

de acogida de las características.

Objetiva frialdad

de las herramientas de expulsión.

Lenguaje que se toma prestado

que se diluye en formas precisas

y forma granos invisibles que obstruyen.


CIX


Desde fuera la luz que vomitan las ventanas

es el recordatorio de una dirección.

Alma puesta a prueba en la repetición hasta

alcanzar los límites de la coherencia.

Tejido envuelto en su desnudez

sin atender a la belleza del corte

de un filo de brisa en la carne.


CX


Ansia secreta de una mirada que retrocede,

que sin grandilocuencia se apaga para

dar de vivir al moribundo.

Crueldad interminable de una imagen

que se percibe como demostración

de una unidad que no hace sino

negar su origen múltiple.


CXI


Amanecer que se cocina lentamente

abriendo la fugacidad del sol

sobre las almas manchadas por la edad y la cordura.

Coherencia que contraviene

el hacerse real del tiempo

con una cárcel de lugares

donde la celda es el cuarto de objetos perdidos.



© Alevi Peña Jiménez, 2011


[Colofón original]


Este libro fue escrito entre el 10 de diciembre de 2010 y el 4 de octubre de 2011. Se terminó de corregir y pasar en limpio el 11 de octubre de 2011. La presente edición limitada de 20 ejemplares numerados y firmados ha sido diseñada, impresa y encuadernada a mano por el autor en papel Ingres de 80 gramos, con cubiertas en papel vegetal de 140 gramos. Además, cada ejemplar incluye un dibujo original del autor en la última página.

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