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Business Hotel (2012, rev.2018) — Cuento

para Carlos Lloró Sosa   La sinuosidad de la escultura de madera, pulida hasta el hastío y barnizada con pulcritud, enjaulada perfectamente en su prisión de cristal por encima del único sofá del lobby del hotel, daba la impresión de tener mejor cabida en el salón de un museo que en aquel lugar donde, siguiendo tal vez la mejor o la peor de las tendencias del diseño de interiores, exhibía su brillo cristalizado. Un hombre de traje oscuro con una corbata púrpura franqueó la puerta de vidrio, abierta con solicitud por el botones. Se dirigió directamente a la mesa de recepción, sin reparar en ningún momento en la decoración o en las pocas personas que allí había a esas horas de la noche. Preguntó si había recibido correspondencia. La respuesta del recepcionista fue negativa. El hombre de traje comenzó a esbozar una mueca que, de no haberse volteado inmediatamente en aquel momento en dirección del ascensor, hubiese podido convertirse en una mínima sonrisa. Esperó a que la puerta ...

La Muerte de Nicanor (2014, rev. 2017) — Cuento

Las celebraciones de los cien años duraron varios días. Rara vez un poeta puede recibir en vida los homenajes de su centenario, por lo que no se escatimó en gastos y se prodigaron los reconocimientos, las loas, los actos, las lecturas, inclusive los pies de cueca (nada menos que cien se bailaron a las puertas de la casa del poeta). También hubo celebraciones para sus 80, que son celebraciones que casi siempre se hacen esperando que sean las últimas. Las celebraciones con motivo de los 90 ya vienen con un sabor especial, debido a que se entiende que la persona ha superado los límites de la estadística, por lo que suelen ser mucho más ostentosas y efusivas que las de los 80. A partir de los 90 se celebra cada cumpleaños como si fueran diez, y se hacen ceremonias similares a responsos fúnebres en las que se recuerdan los logros y aportes del celebrado, como si implícitamente se estuviera asumiendo que ya no será capaz de hacer ningún aporte más. Una especie de fósil viviente. Cumplir los ...

Sextina al Conde de Oxford (2025) - Poema

¿Qué queda del ilustre y viejo nombre que de la sangre ha tomado su verdad? Ha sido traicionado por belleza y el tiempo ha ocultado su dignidad. Nació herido con signo de tragedia, marcado con la flor de la derrota. Resistió, pese a todo, la derrota; sublunar, estampó diestro su nombre. Mas heraldo precoz de la tragedia le arrebató, joven, paterna verdad. Secuestrada, inerme su dignidad, cayó en ojos y oídos de belleza. ¿Quién osa rozar, imberbe, a belleza, cuando solo le aguarda la derrota? Vana confianza se tiene en dignidad cuando respalda el oropel del nombre; lo cierto es que de su sangre la verdad no bastó para evitar su tragedia. Aunque de otros fue signo y tragedia, ocultó su frenesí de belleza, que de haberse consumado cruel verdad, prematura habría sido la derrota; muchos otros, descendidos de nombre, se jugaron en las calles dignidad. ¡Cuán lejos, los falsarios, de dignidad, urdieron entre sombras su tragedia! Mancharon de ignominia su buen nombre: temían que de la sangre de...

Sobre la ficción y la invención (2017, rev. 2025) - Ensayo

La definición intuitiva que se nos viene a la mente cuando nos hablan de ficción suele ser –entre otras–: «una historia inventada» «una historia imaginada» o incluso, para algunas mentes más radicales e inclinadas a la visión materialista de la realidad, «una historia falsa». En todo caso es entendible tal visión, ya que, también intuitivamente, tendemos a pensar en la ficción o lo ficticio como lo perfectamente opuesto a lo verdadero o a lo real. Desde luego, si tomamos verdad como sinónimo de realidad –cualidad de lo real que en su etimología latina se descompone en res (cosa) y - alis (sufijo que indica relativo a), [Nota 1: Fuente: http://etimologias.dechile.net/?realidad] es decir, lo relativo a las cosas– entonces dicha visión de la ficción se encontraría, podríamos decir, justificada. [Nota 2: Las corrientes de pensamiento materialista tienden a equiparar verdad y realidad en términos concretos, ya que según ellos sólo se puede dar cuenta de lo verdadero en términos de lo verif...

Acerca de la poesía de Violeta Parra (2017) - Texto de introducción a concierto

Si alguien nos preguntara en la calle, a pito de nada, quién fue Violeta Parra, tal vez una de las primeras respuestas que la intuición nos pondría en la mente sería la de cantante. Unos segundos más de reflexión tal vez nos harían definirla como cantautora, es decir alguien que no solo canta, sino que además inventa las canciones que canta. Pero ese término cantautora me parece un tanto mezquino. Es como si hubiera sido inventado –y no digo que necesariamente así sea– para evitar usar otros dos términos, términos que no suelen aplicarse a artistas llamados «populares» y que, si son usados, tampoco suelen ir en la misma sentencia: poeta y compositora. Hoy en día pensamos en la poesía como algo que reposa ahí en los libros, adentro de ellos, pero pocas veces como en algo vivo que habita dentro de nosotros. Lo mismo pasa con la música. La música –si es que está en alguna parte– está en el MP3, en el disco, inclusive en el concierto, pero no en nosotros mismos. Creo que en esta visión sep...

Presentación de libro "Ícaros" de Mauricio Álvarez (2019)

Al parecer, y según indican las señas de los tiempos, la poesía ya no es peligrosa. Comenzó a dejar de serlo cuando la realidad se desconectó de la belleza, cuando de la potencia de la palabra se pasó a la crudeza de la imagen visual, o al facilismo del panfleto. La realidad pasó a ser sinónimo de lo utilitario, de lo material, de lo usual y cotidiano, y se perdió su dimensión más profunda, y a la vez más sutil: aquella que no se comunica con eslóganes fáciles, con prosas unívocas y por ello mismo estériles, ni con campañas de lavado o ensuciamiento de imagen. Me refiero a la realidad del alma, tanto de las personas como de los pueblos. Porque sí, creo en la existencia de aquella entidad sutil, que es la que (como revela su ancestro etimológico latino, anima ) anima el ser de cada uno de nosotros, así como el de las naciones, y en última instancia el del mundo al que pertenecemos. Como decía, la poesía dejó de ser peligrosa. Y eso dice mucho de su relación, como arte, con la realidad...

Presentación de "Geografía del Agua" de Cecilia Palma (2025)

  “ El agua es ágil y no lleva memoria consigo .”                 GABRIELA MISTRAL   Hay ideas que, repetidas con elegancia, acaban convirtiéndose en dogma. Una de ellas —expresada en su estilo brillante y apodíctico por Mircea Cărtărescu— sostiene que la poesía —el verso— es un arte de juventud: un estallido precoz, una suerte de fiebre verbal que solo puede darse, en su máxima expresión, en el voluptuoso fuego del primer arco de la vida. A la madurez, dice, le correspondería la novela: el verso transmutado en versículo, la cadencia de la frase larga, el párrafo poblado; la prosa. El verso, en cambio, sería una suerte de epifanía que se quema pronto, como si el poeta que escribe hasta la madurez estuviera produciendo algo caduco; como si la sensibilidad poética tuviera fecha de vencimiento. Tal vez asaltado por la sombra ominosa de los poetas malditos del pasado, el mismo Cărtărescu, en su cr...